Exposiciones | "La distinción"
"Colombian feleling", 2018, Bordado sobre lona, Medidas variables
Lucy Argueta
Inauguración y Cierre: De Sábado, 15 Septiembre 2018 - 2:30pm hasta Sábado, 13 Octubre 2018 - 2:30pm

La distinción

Lucy Argueta

El poder simbólico de los objetos y las imágenes parecen reclamar, hoy más que nunca, un espacio de vital importancia en la configuración de nuestro entorno. Nuestra comprensión del mundo está mediada por el despliegue descomunal de las imágenes y los flujos permanentes de la información. Es en este espacio de inmediatez e incertidumbre, en donde se cimientan los modos de ser del sujeto contemporáneo, y desde donde se re-configura la construcción de nuevos cánones ideales y de nuevos referentes, en relación con nosotros mismos y a su vez sobre los otros. El carácter transitorio como fenómeno dentro del mundo de la moda, la reinvención del objeto - ya no como mercancía - sino como un conjunto de valores a compartir propuestos por una marca o una tendencia, suponen entre otras cosas, un “giro moral y actitudinal” en dichos modos de ser.

Desde la antigüedad, los elementos como la indumentaria, así como las características de aquello que es de nuestra propiedad, funcionan como aspectos que sitúan en el espacio de lo social, la posición que ocupamos en él como individuos. Dotamos de una cualidad mística a la materia, y le atribuimos un valor aurático. Paradójicamente, es en ese proceso en donde el concepto del fetiche (1) adquiere una dimensión distinta, nos reificamos (2) a nosotros mismos, y es en ese transito de cosificación donde entra en juego la necesidad de traernos de vuelta a nuestra condición humana. Es en esta suerte de paradoja “aspiracional”, donde se pone en marcha el engranaje de la ficción y nuevas formas de economía.

La fantasía y la piratería del lujo, es algo que podríamos catalogar como un acto genuino de subversión. En “La distinción ”, donde la artista Argueta reflexiona sobre las condiciones en que operan los modos de producción y réplica de objetos de lujo, y como, a partir de dichos procesos de imitación se construyen otras y nuevas narrativas, que van desde las dinámicas propias de un mercadode lo ilícito, hasta los modos en que estos elementos funcionan como intermediarios de una corporalidad.

Gemas, diamantes y esmeraldas de fantasía y objetos que pretenden insinuar un precario glamour, coexisten con la videograbacion de los recorridos que la artista realiza por los mercados y locales de segunda mano que se toman cada semana, algunas de las principales avenidas de Bogotá. En este proceso del transitar por esos “otros” escenarios, que operan como canales que re-introducen en el sistema de comercio estos elementos, la artista traza una conexión entre los modos de apropiación del objeto como mercancía y como símbolo, re-introduciendo a su vez, dichos elementos en el contexto del arte para dotarles de una nueva aura.

En la obra de Argueta se abandona los mecanismos de la representación en pro de la construcción de una narrativa, dejando enunciado con ello, que los objetos son en parte, una articulación y proyección de nosotros mismos. No son representación, sino presentación en sí. La artista construye en el proceso, una suerte del “simulacro” al que Jean Baudrillard hace referencia. Dicho simulacro no pretende

ocultar la verdad, sino que, es la verdad misma la que nos oculta que no hay verdad alguna (3), y lo que sobrevive es el “mito” construido al rededor del objeto de deseo. Lo que persiste es la “mitología del objeto” como representación colectiva, en palabras de Barthes (4).

En “la Distinción” , Argueta no sólo plantea como reflexión, las formas en que nos proyectamos en las cosas; tanto como posibilidad de la aspiración, así como en los modos en que re-significamos desde el arte, aquello que por su condición de falso, carece de un “prestigio”. Sino que, por otro lado, nos cuestiona sobre las maneras en que construimos desde la inmediatez de la tendencia y el consumo, unas subjetividades mediadas, en muchos casos, por la ilusión de poseer aquello, que simbólicamente también nos posee.

Lester Rodríguez.

Artista.

 

(1) En el cap. 1 del El Capital, sobre la mercancía, Marx hace referencia al concepto de fetiche como aquello que genera la necesidad de poseer y que a su vez, oculta la esencia del objeto, esto es: el modo y las relaciones de producción implícitas en su fabricación.

(2) Reificación: Verdinglichung, “sobrecosificación”.

(3) Baudrillar Jean, Cultura y Simulacro, 1987.

(4) Barthes Roland, La cultura del hoy, en: El susurro del lenguaje. Más allá de las palabras y la escritura, 2002.

Videos Seleccionados
Imágenes Seleccionadas