Pedro Manrique Figueroa: Un año de soledad

14.09.2019—02.11.19

“En El Nacional me abordó un vendedor volante de relojes de pulso. Nunca había tenido uno, por razones obvias en aquellos años, y el que me ofrecía era de un lujo aparatoso y caro. El mismo vendedor me confesó entonces que era miembro del Partido Comunista encargado de vender relojes como anzuelos para pescar contribuyentes. ―Es como comprar la revolución a plazos― me dijo. Le contesté de buena índole: ―La diferencia es que el reloj me lo dan enseguida y la revolución no―. El vendedor no tomó muy bien el mal chiste y terminé comprando un reloj más barato, sólo por complacerlo, y con un sistema de cuotas que él mismo pasaría a cobrar cada mes. Fue el primer reloj que tuve, y tan puntual y duradero que todavía lo guardo como reliquia de aquellos tiempos.”
―Vivir para contarla, Gabriel García Marquez

Pedro Manrique Figueroa (Choachí, c. 1939-1980). Precursor del Collage en Colombia

Luisa Poncas: Cómo evitar hablar

“Ahora, pues, que vamos a penetrar en la Tiniebla que está más allá de lo inteligible, no se tratará ya ni siquiera de concisión sino realmente de un cese total de la palabra y del pensamiento. Allí donde nuestro discurso descendía de lo superior a lo inferior, a medida que se alejaba de las alturas, su volumen aumentaba. Ahora que nos remontamos de lo inferior a lo trascendente, justo en la medida en que nos aproximamos a la cima, el volumen de nuestras palabras disminuirá; en el término último de la ascensión, estaremos totalmente mudos y plenamente unidos a lo inefable.”
―Teología Simbólica, Dionisio Areopagita (llamado el Pseudo-Dionisio)

Luisa Poncas (Cali, 1984). Profesora, Universidad de los Cerros

Lucas Ospina: La gente

“Y la gente, bien vestida,
va a pasearse, vacilante, por la grava,
bajo este vasto cielo,
que desde las colinas en la lejanía
hasta lejanas colinas se extiende.”
― Franz Kafka

“Él: -Pues sí.
Ella: -¿Pues sí, qué?
Él: -¡Yo dije pues sí!
Ella: -¿Pero “pues sí” qué?
Él: -Mejor cambiemos de conversación, porque tú no me entiendes.
Ella: -¿Entender qué?
Él -¡Virgen santa! ¡Macabea, vamos a cambiar de tema ahora mismo!
Ella: -¿Y de qué hablamos?
Él : -De ti, por ejemplo.
Ella: -¡¿De mí?!
Él: -¿Por qué tanto susto? ¿Tú no eres gente? La gente habla de la gente.
Ella: Disculpa, pero no me parece que yo sea muy gente.
Él: -¡Pero si todo el mundo es gente, Dios mío!
Ella: -Yo no me he habituado.
Él: – ¿No te has habituado a qué?
Ella: -Ah, no sé explicarme.
Él: – ¿Entonces?
Ella: -¿Entonces qué?
Él : -Oye, yo me largo, porque tú eres imposible.
Ella: -Es que sólo sé ser imposible, no sé otra cosa. ¿Qué puedo hacer para lograr ser posible?
Él: – ¡Deja de hablar, que sólo dices estupideces! Di lo que quieras.”
― La hora de la estrella, Clarice Lispector

“La gente insegura puede desconcertar a la gente segura. Es decir, la gente segura convierte en segura a la gente insegura. ¿Tiene de veras el arte la misión de hacer flaquear con las flaquezas?”
― Robert Walser

“Tú eres mejor que yo, ese es el problema […] La diferencia entre tú y yo es que tú posees un alma inmortal y yo no la tengo. Así sucede con las sirenas o las hadas del agua, tampoco ellas la tienen. Viven más tiempo que los que poseen un alma inmortal, pero cuando mueren desaparecen completamente y sin dejar ningún rastro. Pero ¿quién puede entretener y agradar y extasiar a la gente mejor que el hada acuática cuando está presente, cuando juega y hechiza y hace a la gente bailar más enloquecidamente y amar más ardientemente de lo que nunca es posible? Pero mira, ella desaparecerá, y sólo deja tras de sí una línea de agua en el suelo.”
― Isak Dinesen

Lucas Ospina (Bogotá, 1971). Profesor Asociado, Universidad de los Andes

OBSERVATORIO DEL UNICORNIO // Pablo Guerra

10.08.19 – 07.09.19

La cámara oscura como instrumento óptico, más allá de una tecnología, representó un paradigma filosófico de la visión, de la relación entre el sujeto y un modo de pensar lo real y lo visible. A partir de este modelo se constituyó la mirada de la cultura occidental, articulado a especificidades históricas que dieron lugar a la creación de la perspectiva lineal y la óptica geométrica. Ha sido la fotografía -como construcción escópica que adquiere autonomía de la ‘realidad’- y sus continuas transformaciones, las que han revolucionado nuestra forma de percibir el espacio y relacionarnos con él, posicionando al sujeto como productor de imágenes en una experiencia visual que no es inmediata sino que se desarrolla en un arco temporal.

En su práctica artística Pablo Guerra (Bogotá, 1991) ha desarrollado una reflexión sobre la construcción de la mirada, la perspectiva del espacio y la memoria del patrimonio arquitectónico, a través de la investigación sobre los medios fotográficos análogos. Su último proyecto, Observatorio del Unicornio, tiene dos enfoques. Por un lado y desde la experimentación técnica busca explorar el ‘espacio focal’ de la cámara oscura, creada al interior de un espacio arquitectónico, así como las propiedades escultóricas de este proceso: a manera de ready made, Guerra convirtió su laboratorio en una cámara estenopeica -cámara fotográfica sin lente- desde donde la evidencia del paso del tiempo citadino se registró en el material fotosensible. Por otro lado, el trabajo se plantea como un documento de archivo fotográfico de un sector del centro histórico de Bogotá en el que, debido a procesos de gentrificación, se anticipan profundas transformaciones urbanas. Como un dispositivo de memoria, el edificio intervenido es testigo de las dinámicas sociales características del contexto en el que se emplaza e imprime en las imágenes una mirada propia del lugar.

En las fotografías, Guerra apela a una lógica compositiva de mosaico. Esto forma parte de su interés por la ‘imagen construida’, en algunos casos distorsionada, consecuencia de una serie de procedimientos y experimentaciones técnicas que alteran el desarrollo convencional de la imagen fotográfica y celebran una expresión atrofiada de la vitalidad urbana; se evidencia la construcción manual en el papel fotosensible y sus propiedades plásticas, nos recuerda que somos ante todo espectadores de una imagen manipulada. Para esta muestra el artista reconstruye en la sala de exposición el principio de la cámara oscura y nos introduce en el espacio de aprehensión de la imagen, presenciamos el fenómeno visual en el que se produjeron las obras expuestas: a través de un pequeño agujero, un rayo de luz proyecta una imagen invertida en la oscuridad interna y cerrada de la habitación.

Paula Torrado
Curadora

“Se toma un cuerno de Unicornio, se aguza finamente por la punta, y con él se practica un pequeño orificio sobre cualquier superficie refulgente. Por este orificio podrán hacerse pasar, comprimiendo su esencia, toda clase de personas, objetos y lugares, mismos que deberán ser guardados cuidadosamente en una caja de cartón donde permanecerán por la eternidad, para ser sacados cuando alguien los necesite.”

Carlos Jurado, El arte de la aprehensión de las imágenes.

UN VACÍO INFINITO LLENÁNDOSE CON LA MEMORIA // Ernesto Bautista

10.08.19 – 07.09.19

Esta es una exposición individual del artista, escritor y cineasta salvadoreño Ernesto Bautista. A través de la exploración de lenguajes y medios como la producción cinematográfica, el texto como imagen y el vídeo como instalación, la exposición recorre conceptos como la poética y los sueños; la desaparición y la muerte; y la memoria y la existencia.

La producción de Bautista comienza con la palabra en forma de poesía y la sensibilidad a su contexto originario, un contexto de constante preocupación y violencia que incita a imaginar algo mejor, al mismo tiempo que obligada a dejar ir aquello seguro y conocido. En piezas como New Promises y Maps of the sky la realidad salvadoreña se inserta en una metáfora más grande sobre la propia existencia. En la primera, contenedores trasladan signos poéticos que viajan como despedidas, promesas y esperanzas. ¿Qué será lo último que alguien dijo al partir hacia otro lugar? Los contenedores atraviesan Centroamérica y México hacia la frontera con Estados Unidos, acompañando el mismo trayecto que cientos de migrantes centroamericanos atraviesan en las peores condiciones buscando esa misma promesa. Sin embargo, el recorrido podría ser hacia cualquier parte, hacia cualquier lugar al que se va buscando algo mejor. Por otro lado, Maps of the sky coloca al espectador en una situación estridente, en el epicentro de la realidad salvadoreña magnificada. El shock de estar inmerso entre balas se desplaza poco a poco al identificar un segundo símbolo que se traslapa, el estruendo y luz de una tormenta, para convertir la experiencia en una metáfora sobre la poesía entre violencia y existencia, sobre una realidad construida por la maldad humana contra una furia naturalmente bella. Construcción de la ciudad de las casas de la memoria es una heterotopía de arquitecturas simbólicas y digitales construidas a partir de recuerdos de infancia de íntimos amigos. En la realidad salvadoreña, permanecer toda la vida en un mismo lugar es complicado. La delincuencia crece y toma cada vez más sitio obligando a las personas a movilizarse a “zonas más seguras”. Pero qué pasaría si pudiéramos volver a esos recuerdos, a esas casas que fueron hogar para nuestros sueños y aventuras. Qué pasaría si todas existieran en una misma ciudad, “más transversal y universal, y menos geopolítica”, una ciudad imaginaria, construida solo por recuerdos.

La poética, la poesía y la metáfora son las herramientas de las que parten los códigos visuales del artista. Elementos que en las piezas más recientes cobran un protagonismo mayor al ser ensayos y reflexiones sobre la trascendencia, la muerte, el olvido y la memoria. Estos trasladados a escenarios más íntimos y personales para preguntar, como en The infinite memory y The void, ¿quiénes nos recuerdan? ¿Quienes nos olvidan? Y ¿qué pasaría si la muerte fuera un manifiesto de verdades sobre la trascendencia y la desaparición? Sabemos que al morir, todo nuestro universo morirá con nosotros, entonces ¿qué sería importante decir en vida para asegurarnos un legado?, pregunta también en el Manifiesto de la muerte. El recurso poético aparece también en el Estudio sobre la circulación de la Imagen Pura. Este es un proyecto imaginario, una invitación literaria que incita a imaginar la abstracción de una imagen mental únicamente guiada por el poema.  Gaston Bachelard escribe que “la imagen poética puede caracterizarse como un vínculo directo de un alma a otra, (…) y esta debe ser ingenua y psicológicamente efímera”1. De la misma manera estas frases extraídas de poemas generan una imagen frágil y sumamente personal, única y ficticia, que puede circular de una manera física, espiritual, o imaginaria. El artista nos pide que trascendamos la imagen, que la volvamos nuestra o que nos deshagamos de ella completamente.

Finalmente, estos ensayos personales son una exploración de diversos medios. Son diálogos internos de Bautista ante su propia realidad, una realidad que parte de un contexto específico de vulnerabilidad y olvido; y continúa en una exploración de la poética y las posibilidades de experimentar desde lo sensible un texto, un filme, un videojuego o una imagen. Un vacío infinito llenándose con la memoria, es justo eso, un cuarto vacío llenándose de sueños, posibilidades, diálogos, recuerdos y memorias sumamente íntimas y al mismo tiempo universales.

-Josseline Pinto

1 Gaston Bachelard, Fragmentos de una poética del fuego, Buenos Aires, Paidós, 1992

1989 – 2019 / Odisea de un espacio

22.06.19 – 03.08.19

La exposición: “1989 – 2019 / Odisea de un espacio”, es algo particular, toda vez que no hay obras de arte per se; aunque sí una alusión y relación muy especial, tanto con las obras que se han exhibido en el espacio, como con los artistas que las concibieron. La muestra se estructura a partir de tres ejes y/o instancias muy importantes en el recorrido de Valenzuela Klenner Galería; un relato de sus 30 años de labores en el arte contemporáneo.

En el primer piso, se ha recreado una “abstracción” de El Vitrinazo; un nuevo “modelo de negocio de arte”, creado por la galería en febrero de 2016 en unión con María Clara Arias y María Camila Velandia, aunque en diferentes etapas cada una. Esta propuesta nace como una estrategia algo irónica a las exigencias y presiones del mercado en la actualidad y, específicamente, en el campo de arte; una estrategia “comercial” para responder a tanta velocidad y “pragmatismo artístico” en una época en donde el mercado impone sus reglas, su propia dinámica y su focalizada intención; un intento por “conquistar” lugares no usuales para el arte en busca de nuevos públicos y, obviamente, nuevos compradores. Espacios más bien “a-típicos” para la exhibición y difusión del arte producido en la actualidad, como podrían ser el café del barrio, la boutique de ropa o diseño, el salón de té, el restaurante tipo “corrientazo” o elegante, la peluquería o el taller de mecánica…, en últimas, cualquier espacio representativo de un sector específico de la ciudad que esté dispuesto a interactuar con un proyecto artístico, y que desee “rentabilizar” una de sus paredes o espacios sin utilizar, a través de exhibir y comercializar en éstos, obras de artistas emergentes.

Así mismo, el interior del primer piso de la galería se establece entonces como “mostrario” de obras para ser escogidas por quien lo desee. A diferencia de esta exposición, en la cual se trabajó una segmentación contraria, pues usualmente las paredes son divididas en dos o tres bandas amplias de colores en tonalidades altas, muy representativos de la “marca corporativa” de El Vitrinazo. Cada una de estas bandas contiene una obra o proyecto artístico para ser escogido por el espectador, y de ser el caso, se le coloca tal cual, en su café o negocio en cuestión de horas, con posibilidad de cambio de obras cada mes. Una especie de “McDonald’s”, pero de arte! la calidad del “producto” artístico es cuidadosamente seleccionada para garantizar una continuidad y satisfacción del “cliente” o espectador. Un modelo de negocio con posibilidades de crecimiento exponencial a nivel local e internacional.

En el segundo piso, se ha recreado un pequeño resquicio de La Otra. Un evento artístico anual creado en el año 2007 por la galería en unión con Elisabeth Vollert, como directora artística. Se constituyó como la primera feria de arte alternativa en Latinoamérica; y en Colombia se llevó a cabo paralela a la “oficial” Artbo. Como feria funcionó hasta el año 2011, fecha en la cual, y dadas las características de la feria, se optó por transformarla en un evento tipo Bienal, el cual, se realizó hasta el año 2014.

En el formato feria se llevó a cabo en recintos icónicos de la ciudad; edificios que, aunque abandonados y algo deteriorados, tenían una tipología arquitectónica muy especial, la cual se aprovechó al máximo, adecuándose para la especificidad de la feria.

Un evento crítico que generó controversia y cuestionó la pertinencia del recinto ferial como el receptáculo “ideal” para la exhibición de obras de arte contemporáneas; pues por su condición de “no lugar”, de espacios asépticos y de extrema “limpieza”, neutralizan muchas de las propuestas artísticas que allí se exhiben. La Otra, fue una apuesta más experimental que logró además de cuestionar, subvertir el poder excesivo de las ferias “oficiales”, invitando al surgimiento de “Otras” instancias y posibilidades para la exhibición, difusión y comercialización de obras de arte. Es así, como en la actualidad y en muchas ciudades de Latinoamérica, el modelo de feria “alternativa” (a la oficial) se ha reproducido; en Bogotá existen cuatro ferias paralelas a Artbo. En últimas, una feria sui generis, descentralizada e independiente. En sus últimos años, como Bienal, congregó artistas nacionales e internacionales cuyo foco e interés se centraba en problemáticas sociales, políticas y del medio ambiente. En el año 2012 se llevó a cabo en la ciudad de Cartagena, y en 2014 en la isla de Tierra Bomba – Bolívar.

En la última instancia de “Odisea de un espacio…” (tercer piso) la atención se centró en las diversas exposiciones que se han llevado a cabo en la galería desde que inauguró esta sede en el año 2001. Una visión y relato por medio de las invitaciones físicas que acompañaron dichas muestras. Una costumbre que de por sí, ya está en desuso por la proliferación de lo digital y de las redes sociales. Cada invitación actúa como detonador de recuerdos, de memoria y de experiencias vividas en el espacio durante las exposiciones llevadas a cabo hasta la actualidad; y la secuencia de éstas, como “línea de tiempo” y testimonio simbólico de lo acontecido en

Valenzuela Klenner Galería.
Bogotá, junio de 2019

Prácticas Misceláneas // Wan Powsara

25.04.19 – 08.06.19

¿Ser o no ser misceláneo? ¿Creerse o no el cuento del Arte? ¿Apropiarse o no, como lo hacen los artistas de las grandes ligas, de cualquier idea, estética o aproximación? ¿Preferir o no preferir hacer una obra sin utilizar los elementos necesarios para corresponder a la exótica apariencia deseada del artista sudamericano? Esas son las preguntas. Las respuestas: Serlo, creerlo, apropiarse y preferirlo.

Prácticas misceláneas en tres series y un bonus track (International Powsara Green).  Sí, Wan Powsara. ¿Cómo no utilizar un nombre internacional alternativo al propio (Juan Andrés Posada) cuando éste último acabó dilapidado por un ranking googlístico conseguido merced a la práctica de una actividad artísticamente espectacular, vulgar y muy bien remunerada? “ser uno de los pintores más rápidos del mundo, Fast Juan”. Y por ende, ahora, un artista trinitario: Juan Andrés Posada, J. A Posada y Wan Powsara.

“Opistografías / Colombian Affairs”. Un ejercicio post Wooliano para extender mi quehacer en el territorio del “Text based art”. Opistógrafo?, Google it! Colombian Affairs? ¡Pero por supuesto! Como si no tuviéramos suficientes asuntos que ilustrar acerca de nuestra vario pinta realidad desde lo dicho y lo escrito por tantos y tontos colombianos y colombianas ilustres, famosos e infames (incluido éste servidor).

  “The Jaguar Smile People”. Más de lo mismo desde un hallazgo: La iconografía de la estatuaria milenaria de la desaparecida cultura de San Agustín bien podría parecer la creación de un equipo creativo de Cartoon Network y, al mismo tiempo, es perfecto tema para una metáfora en torno al carácter actual del colombiano promedio, tierno y adorable como un jaguar visto desde atrás de una malla eslabonada, pero en esencia egoísta y capaz de convertir su adorable sonrisa en todo tipo de abominables, casi bestiales comportamientos. ¿El estilo? Pues cuál más pertinente con el hallazgo que el probadamente “eye appealing” estilo “brut”, bordelino, loco o infantil que ahora después de Dubuffet y pasando por Basquiat, Butzer y leyendas como el mismísimo Richard Prince, queremos muchos cosechar.

  “Art Signs”. Finalmente, ¿por qué no ironizar acerca de esas glorias que la especulación económica en torno al arte producen en sus circuitos hegemónicos y que por acá, por más imitación de los escenarios y sus protagonistas, jamás tendremos? Keep faking it!

 Una práctica miscelánea. ¿Por qué no?

Juan Andrés Posada / J. A Posada / Wan Powsara.

Abril, 2109

FULL DOLAR presente: LA VIDA (antes y después del Mónaco) un proyecto de x.andrade con Narcolombia

23.03.19 – 20.04.19

FULL DOLLAR

presenta:

LA VIDA (antes y después del Mónaco)

un proyecto de x.andrade con Narcolombia

Este proyecto etnográfico trata sobre estéticas derivadas del narcotráfico. La exhibición se articula alrededor de la tensión entre los intentos oficiales dirigidos a borrar el legado narco en Colombia, y, las diferentes formas de culto público y devoción a su alrededor.

La vida, después de la implosión del emblemático edificio Mónaco –referente icónico de una época– se reinicia automáticamente con apariciones fantasmales de Pablo Escobar. Ellas hablan de la omnipresencia de lo narco en un país que aparenta asepsia mientras continúa imperando el lavado de dinero, el terror en la política, y las mercancías e imágenes mediáticas que lo glorifican.

Implosión es, de hecho, proliferación: desde el optimismo anti-drogas de los sesentas con representaciones de la mafia como exclusivamente italiana, pasando por los estigmas sobre la adicción, el terrorismo y la prostitución, y las disputas sobre el aura del narcotráfico.

Una historia larga por contar. Esta exhibición es un primer corte.

Concepto: X. Andrade/Full Dollar.

Museología y museografía: Ana Correa.

Video: Mateo Gómez.

Fotografía: Mauricio Salinas.

Montaje: Raúl Ramos y Claudia Sierra.

Investigación: Proyecto Narcolombia, Laboratorio de Antropología Visual, Universidad de Los Andes.

Transplantes inorgánicos de plasticidad severa. Alta densidad!!!! // César Mejía Cuspoca

23.03.19 – 20.04.19

La fotografía, alejada de los paradigmas de la representación, desprendida de los discursos sobre su tradición mimética, no reducida a la simple huella de lo real, nos permite ir en búsqueda de otras relaciones entre la “cosa” fotografiada y la fotografía de la “cosa”. De aquí surge la pregunta de la diferencia entre la percepción de la fotografía y la percepción del objeto real, material. Los trabajos sobre fotografía de Mejía Cuspoca, buscan deconstruir esta diferencia a través de la creación de dispositivos que codifican, borran, eliminan o a veces ponen en evidencia la posibilidad de condensar varias dimensiones en dos.

El carácter fijo de una imagen no esta determinado solamente por su realización, por su fuente de creación. Una fotografía, un video, una película, una pintura, nuestra propia visión, están siempre delimitadas, bordeadas por líneas fronterizas. La imagen se encuentra como al interior de una caja, encerrada en un marco. En sus videos hay un juego con esa vacilación entre lo fijo y lo movible, entre lo aparente y lo que desaparece… Casi siempre parte de una reflexión teórica sobre la imagen, que se va dilatando, esparciendo, sensibilizando, hasta llegar a algo que se vuelve cercano a la gente. El proyecto Korebaju (nombre de la comunidad del resguardo indígena de Agua Negra, Caquetá) que se expone en el patio de la galería, aborda una problemática más universal en términos sociales. La desaparición de los pueblos indígenas (o no), está determinada entre otras cosas por su falta de visibilidad. Parece que existimos solo siendo parte de una esfera visual.

César Mejía Cuspoca vive y trabaja entre Colombia y Francia. Realizó sus estudios en la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de París VIII Vincennes-Saint-Dennis y la Universidad Paris VII Denis-Diderot. Sus trabajos han sido exhibidos en exposiciones como “Penser la photographie, des images et des formes” Mes de la fotografía de Paris; “Un mur d’images”, Nuit BlancheParis; “A- -N- -D”, galeria ALMA Paris-St- Michel; “Photographier la musique” centro de arte Point-Ephemere, “XIII Salón de artes plásticas y visuales de Boyacá” FIC 2018, Festival de producción audiovisual “MAMBE” Caquetá, y recientemente participó en

el “Día de las Lenguas Nativas” del Instituto Caro y Cuervo de Bogotá. Trabajó en el equipo de producción del artista Carlos Cruz-Diez y actualmente hace parte del proyecto Korebaju.

Inauguración: “Cuerpo Vulnerable” // Daniel Poveda

16.02.2019—16.03.19

La teoría de la revolución cognitiva(1) enuncia que el humano, el sapiens, sólo pudo llegar a dominar su entorno una vez que tuvo la capacidad de crear y creer en los mitos. Estos permitieron las condiciones necesarias para establecer alianzas de manera masiva, de generar un cuerpo social.

En esta muestra se toman distintas configuraciones que parten de mitos modernos para ser revaluadas desde la noción ampliada de cuerpo. El Hombre de Vitruvio, el cuerpo trascendente, el corredor de bolsa, el cuerpo del “progreso”, son versiones que mantienen una hegemonía a pesar de continuas prácticas y fallas ideológicas.

Historias que nos hemos venido contando por años y las cuáles es necesario repensar, reubicar. En la medida que frente al final de las ideologías (filosofía), el final del mundo (ciencia) y de los tiempos (religión), es el cuerpo a quien se atraviesa y modela por medio de estos devenires, desde estas narrativas.

Cabe mencionar entonces que, el cuerpo en estos términos, no solo hace referencia al conjunto de órganos que configuran la materialidad de un organismo, sino que se toma como noción, expandiéndose a manera de mecanismo en las fabricaciones sociales y políticas; el cuerpo como relaciones generadoras de sentido.

De esta manera, desde la reconfiguración de cuerpos explícitos o inferidos en esta serie de trabajos, se busca desestabilizar su aparente inmanencia. Aunque han logrado perseverar en su ser, generando múltiples transformaciones y huellas, son susceptibles de ser modificados, de hallar para ellos receptáculos alternos; la posibilidad o germen de aquello en lo que nos atrevamos a creer.

Por tanto, lo vulnerable aquí funciona desde una doble acepción, no solo como evidencia frente a lo frágil y etéreo que pueden ser los cuerpos, sino también, como la posibilidad de ejercer injerencia en ellos, analizarlos, reconfigurarlos.

Así, esas transformaciones previstas y elaboradas, están ligadas intrínsecamente a las mismas modificaciones o intervenciones sobre las imágenes, convirtiéndose en ciertos casos en objetos de carácter utilitario; lo útil, por ende, reclama toda su dimensión, a manera de mecanismo de liberación de las fuerzas que se han ejercido sobre y a través de sus referentes.

(1) – Harari. Sapiens: De animales a dioses.

Los artistas de la exposición: “Sacudir la tierra”, Daniela Medina Poch y Juan Pablo García Sossa estarán presentes para llevar a cabo visitas guiadas de la muestra en horario de 11:00 am – 4:00 pm. Los esperamos!


Sacudir La Tierra

Daniela Medina Poch y Juan Pablo García Sossa

2.02.2019—9.03.19

Sacudir la tierra reúne creencias hegemónicas alrededor de la idea de territorio y alude a diversas formas en las que se cuestiona lo que nos sostiene y es dado por hecho. Desde una idea especulativa de alteración de lo geopolítico, identitario y económico, con acciones producidas desde abajo, algunas sutiles y otras más radicales, buscamos examinar diversas variantes a la idea de territorio. Todo esto para descifrar sus grietas y sus abismos, lo que está controlado y lo indomable.

— El trabajo de Daniela Medina Poch y Juan Pablo García Sossa se teje en conjunto en esta muestra bajo el interés de desnaturalizar y alterar nuestras relaciones con el territorio. Viniendo de diferentes disciplinas, Daniela desde el arte conceptual y Juan Pablo desde el diseño crítico especulativo, se reúnen para cuestionar algunas de las imposiciones territoriales que configuran el sustrato de las dinámicas de la ciudadanía entre sí y con el espacio. —

Usualmente preocupados por trabajar desde lo sitio específico, en esta ocasión revisamos el contexto local apelando también a territorios extranjeros que resultan próximos desde lo geopolítico, histórico o geográfico, mediante los cuales buscamos acercarnos a un entendimiento expandido de Bogotá y de Colombia; como ex colonia, pseudo colonia, como vecina de un país en crisis y como territorio tropical. De esta manera, lo que reúne todas estas exploraciones es la necesidad de descifrar Bogotá: una ciudad indomable, construida sobre el suelo inestable de un pantano, localizada en Colombia, un país recreándose en constante crisis.

En algunas ocasiones usamos lenguajes y estéticas de lo institucional y burocrático como estrategias para legitimar estas bifurcaciones conceptuales que proponemos. En otras, buscamos tangibilizar ideas abstractas por medio de una serie de gestos poéticos y cotidianos. En todos los casos, buscamos trascender el marco expositivo del arte y ofrecer puntos de vista que superen los muros de las salas de la VK.

Hay en el fondo un deseo de cambio o de mutación, un deseo de redistribuir el poder que viene asociado al territorio en la actualidad y que éste sirva, por fin, las necesidades de sus habitantes. Nos interesa pues, sacudir las tierras, para así hacer suelo fértil en donde quepan otras versiones sobre el espacio que habitamos y que nos habita.