Pedro Manrique Figueroa: Un año de soledad

14.09.2019—02.11.19

“En El Nacional me abordó un vendedor volante de relojes de pulso. Nunca había tenido uno, por razones obvias en aquellos años, y el que me ofrecía era de un lujo aparatoso y caro. El mismo vendedor me confesó entonces que era miembro del Partido Comunista encargado de vender relojes como anzuelos para pescar contribuyentes. ―Es como comprar la revolución a plazos― me dijo. Le contesté de buena índole: ―La diferencia es que el reloj me lo dan enseguida y la revolución no―. El vendedor no tomó muy bien el mal chiste y terminé comprando un reloj más barato, sólo por complacerlo, y con un sistema de cuotas que él mismo pasaría a cobrar cada mes. Fue el primer reloj que tuve, y tan puntual y duradero que todavía lo guardo como reliquia de aquellos tiempos.”
―Vivir para contarla, Gabriel García Marquez

Pedro Manrique Figueroa (Choachí, c. 1939-1980). Precursor del Collage en Colombia

Luisa Poncas: Cómo evitar hablar

“Ahora, pues, que vamos a penetrar en la Tiniebla que está más allá de lo inteligible, no se tratará ya ni siquiera de concisión sino realmente de un cese total de la palabra y del pensamiento. Allí donde nuestro discurso descendía de lo superior a lo inferior, a medida que se alejaba de las alturas, su volumen aumentaba. Ahora que nos remontamos de lo inferior a lo trascendente, justo en la medida en que nos aproximamos a la cima, el volumen de nuestras palabras disminuirá; en el término último de la ascensión, estaremos totalmente mudos y plenamente unidos a lo inefable.”
―Teología Simbólica, Dionisio Areopagita (llamado el Pseudo-Dionisio)

Luisa Poncas (Cali, 1984). Profesora, Universidad de los Cerros

Lucas Ospina: La gente

“Y la gente, bien vestida,
va a pasearse, vacilante, por la grava,
bajo este vasto cielo,
que desde las colinas en la lejanía
hasta lejanas colinas se extiende.”
― Franz Kafka

“Él: -Pues sí.
Ella: -¿Pues sí, qué?
Él: -¡Yo dije pues sí!
Ella: -¿Pero “pues sí” qué?
Él: -Mejor cambiemos de conversación, porque tú no me entiendes.
Ella: -¿Entender qué?
Él -¡Virgen santa! ¡Macabea, vamos a cambiar de tema ahora mismo!
Ella: -¿Y de qué hablamos?
Él : -De ti, por ejemplo.
Ella: -¡¿De mí?!
Él: -¿Por qué tanto susto? ¿Tú no eres gente? La gente habla de la gente.
Ella: Disculpa, pero no me parece que yo sea muy gente.
Él: -¡Pero si todo el mundo es gente, Dios mío!
Ella: -Yo no me he habituado.
Él: – ¿No te has habituado a qué?
Ella: -Ah, no sé explicarme.
Él: – ¿Entonces?
Ella: -¿Entonces qué?
Él : -Oye, yo me largo, porque tú eres imposible.
Ella: -Es que sólo sé ser imposible, no sé otra cosa. ¿Qué puedo hacer para lograr ser posible?
Él: – ¡Deja de hablar, que sólo dices estupideces! Di lo que quieras.”
― La hora de la estrella, Clarice Lispector

“La gente insegura puede desconcertar a la gente segura. Es decir, la gente segura convierte en segura a la gente insegura. ¿Tiene de veras el arte la misión de hacer flaquear con las flaquezas?”
― Robert Walser

“Tú eres mejor que yo, ese es el problema […] La diferencia entre tú y yo es que tú posees un alma inmortal y yo no la tengo. Así sucede con las sirenas o las hadas del agua, tampoco ellas la tienen. Viven más tiempo que los que poseen un alma inmortal, pero cuando mueren desaparecen completamente y sin dejar ningún rastro. Pero ¿quién puede entretener y agradar y extasiar a la gente mejor que el hada acuática cuando está presente, cuando juega y hechiza y hace a la gente bailar más enloquecidamente y amar más ardientemente de lo que nunca es posible? Pero mira, ella desaparecerá, y sólo deja tras de sí una línea de agua en el suelo.”
― Isak Dinesen

Lucas Ospina (Bogotá, 1971). Profesor Asociado, Universidad de los Andes

Inauguración: “Cuerpo Vulnerable” // Daniel Poveda

16.02.2019—16.03.19

La teoría de la revolución cognitiva(1) enuncia que el humano, el sapiens, sólo pudo llegar a dominar su entorno una vez que tuvo la capacidad de crear y creer en los mitos. Estos permitieron las condiciones necesarias para establecer alianzas de manera masiva, de generar un cuerpo social.

En esta muestra se toman distintas configuraciones que parten de mitos modernos para ser revaluadas desde la noción ampliada de cuerpo. El Hombre de Vitruvio, el cuerpo trascendente, el corredor de bolsa, el cuerpo del “progreso”, son versiones que mantienen una hegemonía a pesar de continuas prácticas y fallas ideológicas.

Historias que nos hemos venido contando por años y las cuáles es necesario repensar, reubicar. En la medida que frente al final de las ideologías (filosofía), el final del mundo (ciencia) y de los tiempos (religión), es el cuerpo a quien se atraviesa y modela por medio de estos devenires, desde estas narrativas.

Cabe mencionar entonces que, el cuerpo en estos términos, no solo hace referencia al conjunto de órganos que configuran la materialidad de un organismo, sino que se toma como noción, expandiéndose a manera de mecanismo en las fabricaciones sociales y políticas; el cuerpo como relaciones generadoras de sentido.

De esta manera, desde la reconfiguración de cuerpos explícitos o inferidos en esta serie de trabajos, se busca desestabilizar su aparente inmanencia. Aunque han logrado perseverar en su ser, generando múltiples transformaciones y huellas, son susceptibles de ser modificados, de hallar para ellos receptáculos alternos; la posibilidad o germen de aquello en lo que nos atrevamos a creer.

Por tanto, lo vulnerable aquí funciona desde una doble acepción, no solo como evidencia frente a lo frágil y etéreo que pueden ser los cuerpos, sino también, como la posibilidad de ejercer injerencia en ellos, analizarlos, reconfigurarlos.

Así, esas transformaciones previstas y elaboradas, están ligadas intrínsecamente a las mismas modificaciones o intervenciones sobre las imágenes, convirtiéndose en ciertos casos en objetos de carácter utilitario; lo útil, por ende, reclama toda su dimensión, a manera de mecanismo de liberación de las fuerzas que se han ejercido sobre y a través de sus referentes.

(1) – Harari. Sapiens: De animales a dioses.

Los artistas de la exposición: “Sacudir la tierra”, Daniela Medina Poch y Juan Pablo García Sossa estarán presentes para llevar a cabo visitas guiadas de la muestra en horario de 11:00 am – 4:00 pm. Los esperamos!


Sacudir La Tierra

Daniela Medina Poch y Juan Pablo García Sossa

2.02.2019—9.03.19

Sacudir la tierra reúne creencias hegemónicas alrededor de la idea de territorio y alude a diversas formas en las que se cuestiona lo que nos sostiene y es dado por hecho. Desde una idea especulativa de alteración de lo geopolítico, identitario y económico, con acciones producidas desde abajo, algunas sutiles y otras más radicales, buscamos examinar diversas variantes a la idea de territorio. Todo esto para descifrar sus grietas y sus abismos, lo que está controlado y lo indomable.

— El trabajo de Daniela Medina Poch y Juan Pablo García Sossa se teje en conjunto en esta muestra bajo el interés de desnaturalizar y alterar nuestras relaciones con el territorio. Viniendo de diferentes disciplinas, Daniela desde el arte conceptual y Juan Pablo desde el diseño crítico especulativo, se reúnen para cuestionar algunas de las imposiciones territoriales que configuran el sustrato de las dinámicas de la ciudadanía entre sí y con el espacio. —

Usualmente preocupados por trabajar desde lo sitio específico, en esta ocasión revisamos el contexto local apelando también a territorios extranjeros que resultan próximos desde lo geopolítico, histórico o geográfico, mediante los cuales buscamos acercarnos a un entendimiento expandido de Bogotá y de Colombia; como ex colonia, pseudo colonia, como vecina de un país en crisis y como territorio tropical. De esta manera, lo que reúne todas estas exploraciones es la necesidad de descifrar Bogotá: una ciudad indomable, construida sobre el suelo inestable de un pantano, localizada en Colombia, un país recreándose en constante crisis.

En algunas ocasiones usamos lenguajes y estéticas de lo institucional y burocrático como estrategias para legitimar estas bifurcaciones conceptuales que proponemos. En otras, buscamos tangibilizar ideas abstractas por medio de una serie de gestos poéticos y cotidianos. En todos los casos, buscamos trascender el marco expositivo del arte y ofrecer puntos de vista que superen los muros de las salas de la VK.

Hay en el fondo un deseo de cambio o de mutación, un deseo de redistribuir el poder que viene asociado al territorio en la actualidad y que éste sirva, por fin, las necesidades de sus habitantes. Nos interesa pues, sacudir las tierras, para así hacer suelo fértil en donde quepan otras versiones sobre el espacio que habitamos y que nos habita.